Hablemos del punto y la coma.

Hablemos del punto y la coma.

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Hablemos del punto y la coma.

coma_Existen muchas dudas respecto al empleo de los signos de puntuación. Veamos hoy algunos casos del uso adecuado del punto y de la coma. Comencemos por recordar que después del cierre de los signos de exclamación y de interrogación, nunca se pone punto y seguido, ni punto y aparte.  Sí resulta  correcto poner punto final en los siguientes ejemplos, después de las comillas: “¿Vendrás temprano? “.  “¡Qué talento el de ese artista! “. También se ha de colocar el punto cuando la exclamación o  la interrogación, las comillas o los puntos suspensivos, vayan antes del cierre de paréntesis. Veamos: La llamó muchas veces (¿estaría tratando de conquistarla?).  Fue al baile, disfrazado de odalisca (¡qué personaje tan extravagante!).  “Él pensaba en …”.  (Estaría quizá dispuesto a …).

¿Debemos escribir punto después de las letras que forman una sigla? No, solo se hace cuando estas van dentro de textos escritos totalmente en mayúsculas: Por ejemplo: “La ACNUR habla sobre el tema de la educación en los refugiados”.  Sería incorrecto: “Leí el Informe anual de la A.C.N.U.R”.

Fíjate qué curioso: En un magnífico diccionario recientemente publicado, se lee que si las abreviaturas aparecen entre paréntesis, se escribirán sin punto: (admón). Al final, hay una lista de las más usadas. Allí encontramos  nada menos que 79, las conté, entre paréntesis, ¡con punto! Bueno…

Los símbolos alfabetizables, unidades de medida y elementos de la tabla periódica, no llevan punto: Au (oro), dm (decímetro), etc.

Hace poco, cuando hablamos de números en nuestra página de Average.es.,  hicimos referencia al uso de ciertos signos de puntuación. Por supuesto, hay mucho que decir sobre estos; pero ya tendremos otras ocasiones para tratar el tema. Sigamos ahora con un breve comentario sobre la coma.

Sabemos que una coma puede variar de manera total el significado de la oración. He aquí un ejemplo: “Los alumnos, que trajeron sus libros cuidadosamente forrados, fueron felicitados por el maestro”. “Los alumnos que trajeron sus libros cuidadosamente forrados fueron felicitados por el maestro”. Léelas despacio y te percatarás de que en la primera, todos trajeron los libros cuidadosamente forrados, y todos fueron felicitados por el maestro. En la segunda, solamente fueron felicitados aquellos que trajeron los libros forrados, es decir, no todos cumplieron con su deber.

Leamos lo que alguien  ha escrito sobre este determinante signo de puntuación: En realidad la coma, hace muchísima diferencia según el lugar donde la pongas o te convenga.  La coma, esa puerta giratoria del pensamiento(Julio Cortázar). Una coma puede ser pausa. O no… No, espere. No espere. Puede hacer desaparecer su dinero. 23,40  2,34. Puede crear héroes… Eso solo, él lo resuelve. Eso, solo él lo resuelve. Puede ser la solución: Vamos a perder, poco se resolvió. Vamos a perder poco, se resolvió. Cambia una opinión: No queremos saber. No, queremos saber.
La coma puede condenar o salvar. ¡No tenga clemencia! ¡No, tenga clemencia!”.

Finalmente, esta conocida genialidad autoral de Julio Cortázar, acerca de ese signo tan mal utilizado a veces: Lee y analiza la siguiente frase:  “Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer andaría en cuatro patas en su búsqueda”. Si  eres mujer, con toda seguridad colocarías la coma después de la palabra mujer. Si eres varón, querrás poner el signo después de la palabra tiene”. ¿No?

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